viernes, 27 de diciembre de 2013

Del adios de la Vane al éxito de Andreíta

El análisis de los nombres propios nos da oportunidad para realizar una radiografía, demográfica y sociológicamente, de los últimos setenta años de España. Cada vez con más precisión estadística, el INE nos proporciona la lista de los nombres más utilizados en España. Para finalizar el primer trimestre, hemos realizado en tercero de ESO una actiivdad basada en esta información y en la adpatación de esta propuesta didáctica del CATEDU.

Aunque los resultados más concretos se darán tras la entrega del trabajo en enero, ya hemos podido adivinar en clase algunos datos curiosos: el gran cambio en los nombres propios se produjo en España a partir de los ochenta, con cambios en legislación que permitían nombres geográficos, extranjeros, de las autonomías,  o todos aquellos que no menospreciaran a la persona o impidieran distinguir su sexo. Y, a partir de los noventa, con la llegada de nuevas modas, o con inmigrantes con nombres de sus países de origen, la diversidad ha aumentado de manera espectacular.

Y es que, antes de 1980, el santoral cristiano era la principal fuente onomástica. de hecho, "Antonio" es el nombre más común en nuestro país, pero la meda de edad de las personas con ese nombre ronda los 55 años. Las Cármenes, Rosarios, Concepciones o Pilares han ido siendo sustituidas por Evas, Laias, Paulas y Lauras.
Las modas son también interesantes: los nombres compuestos típicos de los niños de los sesenta (Miguel Angel, José Antonio, Juan Carlos) han sido sustituidos por nombres más cortos. Y el éxito de Vanessas y Jéssicas quedó reducido a los ochenta y, en especial, noventa, con un bajón espectacular en el nuevo milenio.También el nombre en lengua extranjera sustituye a veces al original, como Iván en lugar de Juan.
La geografía, finalmnete, es otro factor a tener en cuenta. desde nombres en lenguas autonómicas, como Iker (extendido gracias a la influencia del fútbol), o la concentración de inmigrantes, como Mohamed en Cataluña.

Sobre los resultados del instituto, ya comentamos que los veremos en otra entrada. A grandes rasgos, llama la atención el éxito de Andrea entre las alumnas de tercero de ESO, superando ampliamente la media nacional. En chicos, salen tdos los típicos de los noventa, Adrian, Alejandro, Sergio... pero llama la atención la casi inexistencia de otro nombre "aragonés" típico de la época, Jorge. Nombre extranjeros son frecuentes dado el procentaje - no  demasiado alto- de alumnado de ese origen, aunque ya nacionalizado español: Chaima, Cosmina, Amira...  Los nombres de los profesores demuestran, a menudo, su edad: Mariano, por ejemplo, es un nombre relativamente frecuente en Aragón (aunque en Zamora tiene su máximo porcentaje) pero ya está claramente envejecido, con una media de edad de 58,5 años. Varios Antonios o María Jesús dan más pistas sobre la edad del profesorado del centro.